El cáncer cervical, o cáncer de cuello de útero (la parte baja del útero), solía ser una de las principales causas de muerte entre las mujeres en los Estados Unidos. La buena noticia: las tasas de cáncer cervical han bajado a la mitad desde la década del 70. La noticia que no es tan buena: en la última década esas tasas han aumentado un poco entre las mujeres de 30 a 44 años. Y lo que es más, siguen existiendo desigualdades raciales: las mujeres negras e indígenas mueren a un ritmo un 65% mayor que las mujeres blancas.
Afortunadamente, existen algunas cosas sencillas que puede hacer para reducir su riesgo de padecer cáncer cervical e incluso prevenirlo. Con algo de información y la ayuda de su médico, puede tomar medidas que la ayudarán a mantenerse saludable en los años venideros.

El cáncer cervical es uno de los tipos de cáncer más frecuentes entre las mujeres en los Estados Unidos. Hasta el 93% de los casos se pueden prevenir
1. Vacúnese contra el VPH
La mayoría de los casos de cáncer cervical son causados por el virus del papiloma humano (VPH). La vacuna contra el VPH es una forma muy efectiva de prevenir la infección. Se recomienda un esquema de dos dosis para niñas de entre 9 y 14 años y de tres dosis a partir de los 15 y hasta los 26 años.
Es posible que las mujeres mayores de 26 años no se beneficien de la vacuna. Su efectividad es más alta antes de la exposición al VPH. Sin embargo, es el médico quien puede evaluar mejor si una persona sigue siendo candidata para recibir la vacuna.
2. Tome decisiones saludables en relación con su estilo de vida
Si bien la dieta sana y el ejercicio contribuyen a disminuir el riesgo de cáncer, hay algunas decisiones sobre su estilo de vida que ayudan a reducir el riesgo de cáncer cervical.
- Dejar de fumar: el uso y la exposición al tabaco, incluido el humo de cigarrillos de otras personas, están asociados al cáncer cervical.
- Usar condón: los preservativos ayudan a evitar el contagio y la propagación del VPH.
3. Hágase las pruebas de detección
Existen dos pruebas principales para detectar el cáncer cervical: la prueba de Papanicolaou y la prueba del VPH. Según la edad y los resultados de pruebas anteriores, la mayoría de las mujeres con riesgo promedio deben hacerse pruebas de detección cada tres a cinco años.
- Si tiene entre 21 y 29 años, hágase una prueba de Papanicolaou cada tres años, siempre y cuando sus resultados sean normales.
- Si tiene entre 30 y 65 años, hágase una prueba de Papanicolaou cada tres años o una prueba de VPH cada cinco años, siempre y cuando sus resultados sean normales.
- Si tiene 65 años o más, es posible que ya no necesite pruebas de detección, aunque siempre es importante seguir los consejos de su médico.
4. Inicie el tratamiento inmediatamente
Si el resultado de alguna de sus pruebas de detección es anormal o indica la presencia de células precancerosas, hable con su médico y programe las pruebas de seguimiento que le recomiende. Si el cáncer cervical se detecta localmente, es decir que no se ha extendido en el organismo, hay un 91% de probabilidades de sobrevivir cinco años o más.
Aunque los resultados de sus pruebas de detección hayan sido normales en el pasado, es bueno conocer los síntomas del cáncer cervical. Si tiene síntomas, comuníquese con su médico. Los síntomas incluyen:
- Sangrado o secreción que no son normales
- Dolor durante las relaciones sexuales
- Dolor pélvico
- Hinchazón en las piernas
- Sangre en la orina
¿No sabe si le toca hacerse una prueba de detección del cáncer cervical? Comuníquese con su médico o revise sus recordatorios en su cuenta en línea de Blue Shield of California.
Blue Shield of California no es un proveedor de atención médica y no proporciona asesoramiento médico. Este material se ofrece únicamente con fines informativos. Consulte a su médico u otro proveedor de atención médica calificado si tiene alguna pregunta.


